Con ayawasca no se juega

En Con ayawaska no se juega, Walter Pérez Meza presenta seis relatos situados en una Amazonía donde lo cotidiano puede abrirse, inesperadamente, hacia lo espiritual y lo inexplicable. Curanderos, viajeros, hombres ambiciosos y personajes marcados por la violencia o la curiosidad ingresan en un territorio regido por conocimientos que exigen respeto, preparación y responsabilidad.

El cuento que da título al libro retrata a un hombre poderoso acostumbrado a imponer sus deseos sobre los demás. Convencido de que también puede utilizar la ayawaska para alcanzar sus propósitos, participa en una ceremonia sin comprender la verdadera dimensión de aquello que está invocando. Su experiencia expresa una de las ideas centrales del volumen: las plantas maestras no deben ser reducidas a instrumentos para satisfacer la codicia, el deseo o la vanidad.

Los demás relatos desarrollan conflictos relacionados con la muerte, la culpa, los prejuicios y los secretos que acompañan a ciertas prácticas tradicionales. La narración se mueve entre el suspenso, la ironía y una oralidad vigorosa, incorporando expresiones regionales y escenas de la vida en Pucallpa y otros espacios amazónicos.

El último relato introduce además una reflexión sobre el encuentro —y el desacuerdo— entre el conocimiento ancestral y la ciencia occidental. Sin idealizar por completo ninguno de los dos mundos, el libro plantea que existen experiencias que no pueden comprenderse solamente desde la razón. Cada personaje recibe una advertencia distinta, pero todas conducen hacia la misma certeza: con la ayawaska no se juega.

Con ayawasca no se juega

Publicar un comentario

0 Comentarios